¿Tu negocio vende cuando tú no estás?

Hoy no. Hoy vende cuando tú contestas.

La talla, el envío, el precio, el comprobante: cada pedido pasa por tus manos. Te montamos la tienda que responde por ti —tu catálogo, tu diseño y tus envíos los dejamos listos nosotros— y queda creada en el momento en que pagas.

Sin permanencia · Cancelas desde tu panel · Sin comisiones por venta

Un martes cualquiera

Hola, ¿todavía tienes la talla M? 😊

9:04 a. m.

¡Hola! Sí, déjame confirmarte y te digo

11:20 a. m.

¿Y hacen envío a Bucaramanga? ¿Cuánto sale?

11:41 a. m.

Te mando el comprobante de la transferencia

6:15 p. m.

Buenas, ¿siguen abiertos? Quiero pedir dos

11:47 p. m.

¡Buenos días! Claro que sí 🙌

7:12 a. m.

Cuatro cosas que pasan todos los días

No es que trabajes poco. Es que ese trabajo no queda en ningún sitio.

Una mujer sosteniendo un paquete en una mano y el teléfono en la otra, con cajas apiladas detrás

Respondes lo mismo todo el día

La talla, el envío, el precio, si hay stock. Las mismas cinco preguntas, una por una, escritas a mano.

El pedido se enfría entre mensaje y mensaje

Nadie abandona un carrito: abandona una conversación. Y no queda registro de que existió.

Cobras revisando capturas

Sin confirmación automática, sin comprobante que cuadre solo, y con el riesgo de aprobar una que no era.

Fuera de tu horario no se vende

Quien escribe a medianoche compra donde le respondan a medianoche. Casi nunca es donde preguntó primero.

Nada de esto se pierde de golpe. Se pierde así: un pedido que no cerraste, una noche en que nadie atendió, una talla que ya no tenías. Ninguno se nota. Todos juntos, sí.

El problema no eres tú.

Vender por conversación funcionó para empezar, y funcionó bien: por eso tienes clientes. Deja de funcionar exactamente cuando empieza a irte bien, porque a partir de cierto punto tu negocio ya no cabe en tu teléfono.

Lo que falta no es esfuerzo. Es una tienda que atienda cuando tú no puedes.

Alguien preparando pedidos en su escritorio de trabajo

Y qué cambia el lunes siguiente

Una tienda montada por nosotros, con tu catálogo cargado y una guía para conectar tu pasarela de pagos. No un programa que tengas que aprender a usar.

Montaje inicial con nuestro equipo, sin costo aparte

Sin comisiones sobre tus ventas

Dominio propio con certificado de seguridad

Panel para catálogo, pedidos, envíos y cupones

Pasarelas de pago colombianas, con guía para conectar la tuya

Diseño adaptado a tu identidad visual

Soporte, mantenimiento y actualizaciones incluidos

Qué pasa cuando pagas

Lo que frena a la gente no siempre es el precio. Muchas veces es no saber qué pasa justo después de pulsar el botón.

En el momento

Tu tienda existe: con su dirección funcionando y tu panel listo para entrar.

En orden de llegada

Te escribimos por WhatsApp para hacer el montaje contigo. Si pasan 24 horas sin noticias nuestras, tu panel te avisa y te deja reclamarlo.

Durante el montaje

Cargamos tu catálogo, hacemos el diseño y configuramos tus envíos. Tú pones las claves de tu pasarela con nuestra guía; mientras tanto puedes cobrar contra entrega o por transferencia.

Antes de publicar

La recorres entera, haces una compra de prueba y pides los ajustes que quieras. Desde ahí vendes, y nosotros seguimos con el mantenimiento y el soporte.

Sérum hidratante maru·derm con su caja, en fondo blanco
Proyector de galaxia con forma de astronauta, con su mando
Neumático de automóvil montado en su llanta, en fondo blanco
Sérum antimanchas maru·derm en su estuche morado
Perchero de dos barras con ropa colgada, en un dormitorio
Caja de crema facial de ácido hialurónico sobre una mesa de madera

US$15

/mes

En Colombia: $80.000 al mes, en pesos colombianos.

Incluye el montaje con nuestro equipo, el soporte y el mantenimiento. Sin costo de instalación y sin comisión por venta.

Sin permanencia · Cancelas desde tu panel · Sin comisiones por venta

Una mujer trabajando detrás del mostrador de un local de comida

Antes de decidir

«No sé nada de tecnología.»

No hace falta. La tienda la montamos nosotros: subimos tu catálogo, aplicamos tu identidad visual, conectamos tu dominio y configuramos tus envíos. Tú nos pasas tus productos y tus fotos, y pones las claves de tu pasarela de pago, que salen de tu cuenta de comercio: esa parte no la podemos hacer por ti, y te guiamos paso a paso.

«Ya lo intenté con otra plataforma y lo dejé.»

Es lo normal. Esas plataformas te dan las herramientas y te dejan solo delante de un panel en inglés con cuarenta opciones. Aquí el montaje lo hace una persona contigo, por WhatsApp, y no lo cobramos aparte.

«¿Y si pago y después no me sirve?»

Te das de baja desde tu propio panel, en Facturación, y puedes deshacerlo mientras el período siga vivo. Tu tienda funciona hasta el final de lo que ya pagaste y no se vuelve a cobrar. No hay cláusula de permanencia ni penalización.

«¿Me van a cobrar un porcentaje de cada venta?»

No. Lo que factures es tuyo. Lo único que se descuenta de cada transacción es lo que cobre la pasarela de pagos que elijas, y ese cobro va a la pasarela, no a nosotros.

Tu próximo pedido puede entrar solo.

Sin que tengas que responder nada, a la hora que sea. Tu tienda queda creada en el momento en que pagas, y te escribimos por WhatsApp, en orden de llegada, para montarla contigo.

Sin permanencia · Cancelas desde tu panel · Sin comisiones por venta